Los desafíos de la ONU en el contexto actual

La comprensión de la historia resulta esencial para entender cómo se conforma el Panorama Estratégico Mundial actual.

La Primera Guerra Mundial cambió completamente la sociedad internacional existente hasta el momento para convertirla en algo más parecido a lo que hay en la actualidad: la sustitución del europeismo por una Sociedad Internacional Euroamericana, la proliferación de un gran número de Estados bajo el naciente principio de las nacionalidades o la aparición de las primeras organizaciones internacionales serían algunos de esos cambios.

 Como afirma el analista político Ignacio Crespo, “las grandes crisis, políticas, económicas o bélicas, suelen ser las parteras de nuevas instituciones”. Sin lugar a dudas, las enormes proporciones que adquirió la primera contienda bélica planetaria, impulsó la aparición de la primera organización internacional con vocación de mantener la paz y seguridad internacional: la extinta Sociedad de Naciones. El estrepitoso fracaso de ésta, demostrado definitivamente con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, dio lugar al nacimiento de la que tomaría su relevo: la Organización de Naciones Unidas. Después de más de 60 años, es momento de reflexionar sobre el papel que la ONU está jugando a nivel global y de analizar su nivel de eficacia en el actual contexto de crisis, no sólo económica sino también política y social en muchas regiones del planeta.

 Son numerosos los desafíos que la sociedad internacional debe enfrentar en este momento y ante los cuales la ONU tiene mucho que decir si es que quiere cumplir con la misión que un 24 de octubre de 1945 le dio la vida en San Francisco: la salvaguarda de la paz y la seguridad internacional. La amenaza que supone Irán para la sociedad internacional con la proliferación de armas nucleares y la conexión que esto alberga con el desafío energético a nivel global, la necesaria y tan debatida reforma de las Naciones Unidas o la situación en Siria como último escenario de la llamada “Primavera Árabe”, son algunos de esos desafíos globales que en la actualidad demandan la atención y actuación inmediata de la ONU y que se pretenden abordar en  este artículo.

 La tradicional desafiante actitud de Irán de los últimos años, y sobre todo de los últimos meses, en relación con su programa nuclear supuestamente civil, es una buena muestra de cómo la proliferación nuclear ha progresado apoyada en la demanda de seguridad energética. Hasta ahora, el Grupo del 5+1 no ha conseguido detener en las negociaciones las aspiraciones de Irán de seguir con el enriquecimiento de Uranio, y pese a las diversas rondas de sanciones aprobadas por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el embargo de petróleo y el bloqueo financiero, el gobierno iraní no ha frenado sus avances científico-nucleares.

 Lidiar en esta cuestión no está siendo fácil para la ONU y sus interlocutores, porque la peligrosidad de las intenciones nucleares iraníes, se mezcla con intereses que conciernen a las potencias occidentales a las que no resulta atractivo perder demasiado de vista la energía nuclear en un contexto de incertidumbre energética para las próximas décadas. La peligrosa dualidad, civil y militar, del combustible nuclear es precisamente lo que mantiene en jaque a una comunidad internacional que trata de mantener un equilibrio entre dos preocupaciones igualmente importantes: primeramente, la seguridad y estabilidad de una zona especialmente conflictiva en la que Israel tiene una posición compleja, pero también la necesidad de enfrentar la inseguridad energética que amenaza a todos los países del planeta. Es cierto que la energía nuclear no es la fuente energética que mejores perspectivas tiene para el futuro, pero no lo es menos, que de algún modo es necesario reducir la dependencia del denominado oro negro.

 En febrero de 2010, Irán comunicaba oficialmente que podía enriquecer uranio hasta el 80%, lo que permite ya fabricar material fisible de armas atómicas. Ante esta afirmación, es obvia la preocupación en la sociedad internacional por la negativa iraní de que los inspectores de la Organización Internacional de la Energía Atómica (perteneciente a la ONU) puedan supervisar las instalaciones nucleares de este país.

 Sin duda, el uso pacífico de la energía nuclear constituye uno de los principales retos que la ONU debe enfrentar en estos momentos de dudoso porvenir en Oriente Próximo. Al mismo tiempo, la creciente demanda energética, la urgente necesidad de diversificación de fuentes energéticas y la necesidad de mitigar el cambio climático reduciendo las emisiones de CO2, someten también a la garante de la paz y seguridad internacional a grandes presiones. Un posible ataque de Israel a las instalaciones nucleares iraníes, que la Comunidad Internacional prosiga con el encadenamiento de sanciones al régimen de Almadineyad o el fin de la paciencia diplomática de Estados Unidos, son algunas de las hipótesis que juegan en este escenario.

 Otro de los grandes desafíos que la ONU no ha terminado de enfrentar en los últimos años es la necesaria reforma de su estructura y funcionamiento. Esta organización nació al término de la Segunda Guerra Mundial en 1945, y pese a que desde entonces la sociedad internacional, sus actores y desafíos han cambiado enormemente, Naciones Unidas apenas ha evolucionado. La última de las importantes Cumbres acerca del debate de su reforma terminó en 2005 con pocos avances: un acuerdo sobre el incremento de la Ayuda Oficial al Desarrollo, un primer diseño del denominado principio de responsabilidad de proteger o la sustitución de la deslegitimada Comisión de Derechos Humanos por el nuevo Consejo de Derechos Humanos, fueron algunos de los logros. Sin embargo, el gran talón de Aquiles de Naciones Unidas, la reforma del Consejo de Seguridad, sigue estancada en un eterno debate en el que parece imposible el acuerdo de una ampliación que refleje en el máximo órgano de la ONU un reparto de poder equitativo correspondiente al peso económico y demográfico de otras potencias que demandan su asiento permanente. Los países que exigen con mayor intensidad su admisión como miembros permanentes son Japón, Alemania, Brasil e India, conocidos como los países del G-4. Respecto a los dos primeros, pueden considerarse demandas legítimas si se tiene en cuenta que son el segundo y tercer país respectivamente que mayores fondos aportan a la Organización. Por su parte, Brasil e India, son junto a Rusia y China, las grandes potencias emergentes a nivel mundial. Una, la nación de Sudamérica más grande y la otra, la democracia más poblada del mundo, con un peso económico y en términos de desarrollo creciente.

 Sin duda, la reforma del Consejo de Seguridad constituye uno de los retos más importantes y a la vez más inciertos que la ONU tiene ante sí. Las potencias emergentes, como los grandes actores que han cambiado el panorama estratégico mundial en las últimas décadas, demandan su lugar en el escenario global. Su papel en la actual crisis económica, su potencial en términos comerciales, su peso demográfico y sus claras intenciones de seguir desarrollándose con o al margen de las potencias occidentales, son buena prueba de la necesidad de una definitiva reforma en el seno de la ONU.

 El tercero de los desafíos que se pretende abordar en este escrito apunta a la frágil situación en la que se encuentra inmersa Siria. Siria es un país estratégico en esta inestable región: su frontera con Turquía, sus buenas relaciones con Irán o ser el país con uno de los mayores enclaves de refugiados palestinos de la región, la convierten en actor regional clave. Este país está inmerso desde febrero de 2011, cuando dieron comienzo las protestas sirias en el marco de la llamada Primavera Árabe, en la que ya ha sido calificada como guerra civil. Desde entonces la ONU se encuentra en una situación de estancamiento producida por la negativa de Rusia y China a condenar las atrocidades del régimen del presidente sirio Bashar Al Assad contra su pueblo. Recientemente, esta situación de bloqueo ha provocado una inusual reacción de la Asamblea General de Naciones Unidas rechazando la incapacidad del Consejo de Seguridad para adoptar una resolución que permita a la ONU desempeñar el papel de garante de paz que le corresponde.

Lo preocupante de esta situación ante los miles de fallecidos que ya hay en Siria desde que se iniciaron las protestas, es la falta de eficacia con la que hasta el momento ha actuado la ONU. Numerosos analistas ponen en entredicho el principio de responsabilidad de proteger que tras años de propuestas, vio en 2006 su asunción definitiva mediante la resolución del propio Consejo de Seguridad de la ONU 1674. Las atrocidades el Ejército sirio, las divisiones cada vez más tensas que se forman entre los propios opositores al régimen, la oportunidad que Al-Qaeda y sus franquicias están aprovechando en medio de tanta inestabilidad, y el histórico enfrentamiento entre etnia suní y chíi, son problemas añadidos que están haciendo de la situación en Siria un desafío si cabe más intenso que el que han supuesto las protestas en otros países de la región. Sin duda, la ONU tiene una responsabilidad de proteger asumida por la Asamblea y el propio Consejo de Seguridad, de modo que el desbloqueo que se ha adueñado del máximo órgano de NNUU constituye el primer obstáculo que debe superar para frenar la masacre en Siria.

 La amenaza nuclear iraní, la reforma de Naciones Unidas y la situación en Siria son tres de los desafíos que no obstante, se alejan de ser los únicos que se ciernen sobre la más importante de entre las organizaciones internacionales. El cambio climático, la crisis económica, la amenaza de pobreza y hambre que asalta a millones de personas sobre todo en la región del mundo denominada por Paul Collier “Club de la miseria”, los Objetivos de Desarrollo del Milenio o los numerosos conflictos regionales aún sin resolver, son otros frentes abiertos que la ONU no puede dejar de atender.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Politica internacional y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Los desafíos de la ONU en el contexto actual

  1. I found your blog on google and test a few of your early posts. Your blog is just great.

    Me gusta

  2. Thank you so much! I appreciate your comment!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s