Comamos césped

Una tarde un famoso banquero iba en su limosina cuando vio a un hombre a la orilla de la carretera comiendo césped. Preocupado, ordenó a su chofer detenerse y bajó a investigar.

– ¿Por qué estás comiéndote el césped?
– No tengo dinero para comida. – dijo el pobre hombre – Por eso tengo que comer césped.

– Bueno, entonces ven a mi casa que yo te alimentaré – dijo el banquero.

– Gracias, pero tengo esposa y dos hijos conmigo. Están allí, debajo de aquél árbol.
– Que vengan también, – dijo nuevamente el banquero.
Una vez en el coche,  el hombre, con una voz lastimosa dijo:

– Sr., es usted muy bueno. Muchas gracias por llevarnos a todos!!!

El banquero le contestó: -¡Hombre, no tenga vergüenza, soy muy feliz de hacerlo!. Les va a encantar mi casa…. ¡El césped está como de veinte centímetros de alto!

Hay que reconocer que el chiste tiene su gracia, sobre todo en medio de una semana en la que Luis María Linde ha celebrado su primer aniversario como Gobernador del Banco de España por todo lo alto.

El Informe Anual presentado por la institución bancaria, ha tratado de poner solución mediante ciertas propuestas a la crisis del mercado de trabajo que está azotando España.

Una de esas medidas del informe presentado por Linde es la de permitir la supresión del salario mínimo interprofesional para aquellos colectivos con especiales dificultades de inserción en el mercado laboral. Cuando escuché la noticia, traté de recordar cuáles son las funciones principales que desempeñan los bancos centrales en las actuales economías de los Estados integrados en la Unión Monetaria: promover el buen funcionamiento y estabilidad del sistema financiero, supervisar la solvencia y cumplimiento de la normativa específica de las entidades de crédito, poner en circulación moneda metálica, elaborar estadísticas o asesorar al Gobierno mediante informes relacionados con asuntos de su competencia destacan entre ellas. Parece ser que el citado informe, podría entrar dentro de esta última de sus funciones, aunque cabe preguntarse si opinar acerca de la cuantía del salario mínimo está muy relacionado con el buen funcionamiento del sistema financiero.

La presentación del informe ha tenido lugar precisamente en medio de unos días  en los que  la troika ha vuelto a visitar a España y han brillado por su ausencia las felicitaciones que sí hubo en la anterior de las visitas y  precisamente en un momento en el que la propia ministra de empleo, Fátima Báñez insta al Presidente del Banco de España a que el crédito fluya para empresas y familias, y a desentenderse por tanto, de otros menesteres que quedan fuera de su competencia.

 Son muchas las preocupaciones que Linde debería tener en mente antes de aconsejar al Gobierno profundizar en la merma de derechos que ya de por sí está sufriendo la sociedad española. Quizás habría que recordarle al Banco de España que ya ha habido una devaluación interna de los salarios equivalente al 44% desde que comenzó la crisis. Tal vez una devaluación parecida de las retribuciones percibidas por el propio Gobernador del Banco y cargos similares podría coadyuvar a generar ingentes cantidades de puestos de trabajo. Quizás sería conveniente recordar que el salario mínimo interprofesional está situado en los 645 euros (incluidas las dos pagas extraordinarias), mientras en otros países de nuestro entorno, que incluso han sufrido la intervención directa del rescate europeo, como Irlanda, lo tienen ubicado en los 1499 euros. O tal vez sería pertinente no olvidar al 35% de los trabajadores en España que ó ya están cobrando el salario mínimo ó están incluso por debajo, a pesar de que la Constitución Española en el artículo 35 estipula que “todos los españoles tienen el derecho… a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia”.

Si de lo que se trata es de  frenar la destrucción de empleo y empezar a crearlo, la reducción de los salarios lo que provoca es una merma del poder adquisitivo que conlleva una automática restricción del consumo, que acaba generando más desempleo ante la falta de actividad para las empresas. Además, la devaluación salarial contribuye a aumentar las bolsas de pobreza, ya de por sí elevadas, que acaban paliándose con un necesario incremento del gasto público, justo lo que se está pretendiendo reducir. ¿No sería, señor Gobernador, su medicina peor que la enfermedad?

Incluso la propia CEOE se ha pronunciado al respecto de la propuesta y ha aconsejado al Banco de España que se preocupe por que fluya el crédito y “no se meta en las contrataciones”. Resulta cuanto menos sorprendente que ante un sistema financiero que ha sido el agravante principal de la crisis económica en la que España está sumida, ante escándalos como el de las preferentes, o el de los desorbitados salarios (precisamente salarios…)  que han cobrado personalidades como la presidenta del SAREB, aún Luis María Linde  y la institución a la que representa tengan la valentía de presentarse ante los medios de comunicación para mostrarle a España cuáles son las propuestas con las que pretenden amortiguar la destrucción de empleo.

Que la crisis económica esté disparando la ansiedad entre los jóvenes,    que la confianza de los consumidores esencial para la recuperación económica, siga cayendo, que España sea ya el país con mayor desigualdad de la eurozona,  que haya ya más de dos millones de españoles en el extranjero, que las mujeres en Europa trabajan gratis 69 días al año o que hasta la justicia europea haya declarado ilegales las normas sobre desahucios en España, se me antojan asuntos de extremada gravedad sobre los que me gustaría saber la opinión de Linde y sus colegas.

Si hasta la patronal y los sindicatos están logrando acuerdos para sacar al país de la situación en la que se encuentra. ¿No podrían hacer el resto de instituciones, especialmente del sector financiero, lo mismo?

Mientras tanto, que nos aproveche el césped. Al fin y al cabo, incluso desde la ONU se nos anima a disfrutar de los manjares de los insectos para paliar el hambre.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Economía, Política española y etiquetada , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Comamos césped

  1. Marisa dijo:

    Me daría verguenza ser mandatario o tener algún cargo de responsabilidad en este país y encontrar artículos como este, prototipo al fin y al cabo de las miserias en que viven nuestros jóvenes, y no sólo ellos, mañana puedes ser tu.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s